Descubrir humedad en las paredes es uno de los problemas que más quebraderos de cabeza ocasionan en el hogar, no solo por las dudas que se generan sobre la mejor manera para eliminar esa humedad, sino porque es fundamental descubrir el foco o el origen para hacerlo correctamente. La clave está en identificar la causa, para después actuar en consecuencia, siempre de la mano de profesionales. Querer tapar la humedad sin actuar de forma adecuada para combatirla es un gran error que puede empeorar la situación.

Es muy común pintar las paredes que tienen humedades para tapar las manchas tan desagradables que aparecen en ellas. Hay que tener en cuenta, que algunas de las señales que nos pueden alertar de que tenemos humedad en casa son:

  • Vapor en el vidrio de la ventana.
  • Desprendimiento de pintura.
  • Revoque de una pared.
  • Apariencia hinchada en la pintura.
  • Manchas de moho negro, marrón o verdoso.

Como podemos observar, muchos de los síntomas característicos de la humedad afectan a la estética de las paredes, y una solución errónea que algunas personas encuentran es pintar encima. De esta manera, el problema no se ve, pero sigue ahí y empeora cada día.

Errores que cometemos para arreglar la humedad

Como decimos, muchas personas actúan de forma equivocada contra las humedades, sin ser conscientes de ello en la mayoría de las ocasiones. Pintar sobre las manchas de humedad es quizás lo primero que se nos pasa por la cabeza, pero hacerlo sin sanear y reparar previamente esa humedad, el problema aparecerá de nuevo tarde o temprano. Además, hay otros errores muy habituales que también conviene evitar:

  • No dar al problema la importancia que tiene: el pensar que no es para tanto o esperar a que la humedad cause daños estructurales. Las humedades debemos tratarlas desde que se hacen visibles. Es la forma de evitar desperfectos serios en las estructuras del inmueble.
  • Usar determinados productos “antihumedad”: un conocido nos recomienda un producto que le funcionó bien para cierto tipo de humedad. Desde entonces, cada vez que nos encontramos con este problema, aplicamos ese producto sin pensarlo. Pero… ¿se trata del mismo tipo de humedad? ¿Está el problema igual de avanzado? Un producto que es bueno para un tipo de humedad, quizás no lo sea para el resto. Recuerda que existen diferentes tipos de humedades y cada uno requiere de una solución específica.
  • Fiarse de la primera persona que ofrece una solución: esto es algo que hacemos cuando nos encontramos en una situación desesperada. Hay que buscar información, comparar, asesorarse muy bien respecto a las humedades y los posibles tratamientos. Lo mejor, es acudir a profesionales especializados en la materia y con una extensa trayectoria en la eliminación de humedades.

Contratar a profesionales como Iberdeco Humedades es la mejor opción para entender ante qué tipo de humedad estamos, cuál es el origen o el foco, y qué acciones llevar a cabo para eliminarla de forma definitiva y efectiva. La humedad puede aparecer por causas como las filtraciones, la condensación o la capilaridad, y cada tipo de humedad necesita un tratamiento diferente y concreto, siempre atajando la causa, nunca tapando con pintura u otras soluciones que no resuelven el problema, sino que lo empeoran. El objetivo, es que la humedad no vuelva a aparecer.