Es muy común pensar que, con la llegada del calor y las altas temperaturas del verano, los problemas de humedad desaparecen. Sin embargo, esto es un gran error, ya que la situación puede incluso empeorar en esta época del año. Hay que tener en cuenta, que las manchas que aparecen por la humedad y los deterioros constructivos son ocasionados por múltiples factores, cuyo origen depende del tipo de humedad que estamos tratando: por condensación, por capilaridad o por filtración.

Para entender mejor por qué el calor no supone la eliminación de la humedad, debemos entender los motivos por los que puede aparecer y que pueden hacer que el problema se agrave.

Humedad por condensación y calor

La humedad por condensación es la más frecuente, ya que aparece normalmente con actividades rutinarias como planchar, cocinar o ducharse, que generan vapor en el ambiente. Este vapor se concentra en las estancias y se instala en las paredes del hogar. De este modo, al entrar en contacto con las superficies frías, es cuando aparecen las molestas manchas de moho, que no solo implican un problema estético, sino que también afectan negativamente a la salud de los inquilinos.

Por lo tanto, aquí lo que importa no es si hace más o menos calor, sino la acumulación de ese tipo de vapores que se generan en cualquier época del año.

Humedad por capilaridad y porosidad

La absorción del agua por los capilares de paredes y muros depende principalmente de su porosidad y del nivel de permeabilidad. Las manchas y desperfectos que produce la humedad por capilaridad, varía en función de la temperatura del ambiente, ya que el problema puede estimular la evaporación del agua. Para saber si estamos ante este tipo de humedad ascendente, podemos observar algunos signos, como la caída de la pintura, la sensación de frío o el aumento en el uso de la calefacción.

Por otro lado, cuando las paredes y muros están en contacto directo con el agua del terreno, y se producen fuertes lluvias, la humedad por capilaridad puede empeorar significativamente, algo que puede producirse igualmente en verano que en invierno.

Humedad por filtración lateral

La humedad por filtración lateral se produce por la cantidad de agua presente en el terreno, que está en contacto con el material constructivo. La presión que se genera entre ambos hace que el agua se filtre a través de las grietas o los poros de las estructuras, y se adentra así en las estancias.

En todos los casos, el problema no tiene que ver con las altas o bajas temperaturas, y puede presentarse en cualquier momento del año, sin desaparecer. Por ejemplo, si lo que tienes es una casa en el campo, las altas temperaturas del día, junto con las bajas temperaturas de la noche, pueden propiciar significativamente los daños que provocan los problemas de humedad.

Incluso en algunas urbanizaciones situadas a pocos metros de la costa, la combinación del mar con el calor hace que la situación se agrave considerablemente. Cuando la temperatura ambiental aumenta, a esto se suma que el agua del mar se calienta más, por lo que el exceso de evaporación que se produce se convierte en humedades en las infraestructuras.

Cada caso es diferente, por lo que es necesario acudir a profesionales como Iberdeco Humedades, para diagnosticar correctamente el estado de la vivienda y el origen del problema de humedad, y llevar a cabo las acciones adecuadas para eliminar las humedades de forma definitiva. Ponte en contacto con nosotros. Te ayudaremos a terminar con la humedad de tu hogar.